Frases de Rudolf Steiner sobre Arte y Educación

Frases de Rudolf Steiner sobre Arte y Educación

Hoy quisiera acercaros un poquito a la relación en la pedagogía Waldorf y el Arte, sobretodo en el segundo septenio, a partir de algunas frases de Rudolf Steiner recopiladas en el libro «Arte e Lavoro Manuale» de Hedwig Hauck. Antes de compartir estas frases, que como veréis, dan muchísima importancia a la presencia del arte en la escuela y en la vida, intentaré presentar brevemente la pedagogía para quien no la conozca.

La educación Waldorf

Esta pedagogía está basada en la visión del ser humano que está constituido por cuerpo, alma y espíritu. El fundamento teórico en el que se basa la pedagogía está recopilada en los primeros escritos de Rudolf Steiner y se conoce como Antroposofía. Después de poner los fundamentos sobre una visión del ser humano que recupera y da importancia a su dimensión espiritual, Steiner realizó numerosas conferencias, publicaciones y cursos alrededor de numerosos temas, entre ellos, el de la Educación y el del Arte, temas que nos ocupan.

¿Cómo definir la educación Waldorf?

Una educación para despertar y no para llenar

El educador se propone como aquel que despierta el alma del niño y no como el que se limita a llenarla de cosas.

Educar para desarrollar todo el propio potencial y para ser útiles a los demás

El único objetivo de la Educación Waldorf es que el hombre pueda desarrollar con toda su integridad cuerpo, alma y espíritu, de tal modo que pueda ser útil para él mismo y para los demás

La pedagogía es un Arte

Según Steiner, la pedagogía no es una ciencia, sino un arte. Por tanto, no es posible concebirla sin llenarla de sentimiento, un sentimiento que nace además de la observación del mundo y su relación con el hombre.

Características generales de la educación en el segundo septenio

Según la pedagogía Waldorf, el hombre es un ser en evolución. Se considera que su desarrollo se lleva a cabo a través de grupos de siete años o septenios. Cada uno de los septenios tiene características muy diferenciadas y comporta, sobretodo durante la infancia, modos de aprender y de entender el mundo distintos.

La visión del mundo que la educación en estos tres septenios debería transmitir al niño es, respectivamente, que éste es bueno, bello y justo. Así pues, en el segundo septenio, nos encontramos con que la belleza es esencial especialmente en la educación del niño entre 7 y 14 años.

Durante esta etapa los niños aprenden no a través de conocimientos fríos, sino a partir de contenidos, de cualquier materia, llenos de belleza y de sentimiento. Es una edad excelente para traerles las imágenes contenidas en cuentos, fábulas y leyendas, llenas de personajes llenos de vida.

Son años en los que es necesario hacerle descubrir la belleza que alberga nuestro mundo, no a través de un conocimiento abstracto, sino a través de experiencias vivas, llenas de sentimiento. Y es que se considera que sólo a través de una enseñanza que tenga en cuenta el elemento lúdico y artístico será posible llegar a desarrollar al verdadero concepto de trabajo adulto.

El niño del segundo septenio es un ser curioso por naturaleza, pero no se trata de una curiosidad meramente intelectual. Sobretodo al inicio de esta etapa, en la que el niño comienza la enseñanza escolar, el niño está compenetrado de la fuerza de la fantasía, y Steiner nos recuerda que es con ella con la que tenemos que contar a la hora de organizar las clases.

El rol que tiene el contacto con la naturaleza durante este septenio es a su vez esencial. Descubrir la belleza de todo lo que la naturaleza contiene ayudará al niño además a desarrollar su sentido estético, pues la naturaleza es para Steiner la mayor de las obras de arte.

Cuando se le traen a los niños los contenidos curriculares impregnados de elementos artísticos, el niño siente la riqueza interior que le ofrecen estas experiencias. Por el contrario, cuando presentan los contenidos de modo demasiado intelectual, el niño siente una especie de pobreza o como Steiner lo denomina, un «desierto interior», definiendo así la ausencia de estímulos que cuiden la vida emocional del niño.

Durante el segundo septenio es especialmente necesario que el niño experimente la belleza del mundo, y para ello tendremos que presentar los contenidos curriculares impregnados de sentimiento.

Para quienes no se hayan acercado nunca a la pedagogía Waldorf, es conveniente recordar que los contenidos curriculares se presentan de manera entrelazada, teniendo el arte una amplia presencia.

Por ejemplo, cuando se estudia la antigua Grecia es posible aprender en música alguna canción en griego, hacer una obra de teatro, para la cual se podrán preparar algunos objetos, escuchar sus mitos, dibujar su mapa, e incluso aprender el concepto de concepción el movimiento y gimnasia de esa época, participando en una Olimpiada no competitiva, donde lo importante es la belleza del gesto.

La importancia del desarrollo del gusto y la apreciación de la belleza no sólo están presentes en el temario que se imparte y en el modo en que se presenta, sino que también en otros muchos aspectos de la vida de la escuela, como el modo en que se pintan las paredes de las aula o las imágenes que se cuelgan en éstas o lo que se dibuja en la pizarra para despertar el sentimiento de los alumnos.

FRASES DE RUDOLF STEINER SOBRE ARTE Y EDUCACIÓN

 

La pedagogía es un arte

… «La pedagogía no debe ser una ciencia, sino un arte. ¿Y cómo puede haber un arte que se pueda aprender sin vivir continuamente en el sentimiento? Pero los sentimientos en los que debemos vivir para poder ejercer ese gran arte de la vida que es la pedagogía, los sentimientos que uno necesita tener para hacer pedagogía se encienden únicamente a través de la observación del más amplio universo y de su relación con el hombre «

Arte y contemplación de la naturaleza

«Se debería educar a los niños para que sientan el esplendor del atardecer y el amanecer, la belleza de una flor o la majestuosidad de una tormenta. De esta manera se fomenta el desarrollo del sentido estético en el niño»

«… cuando miras las alas de una mariposa, tienes delante de ti, en el fondo, la materia terrenal más espiritualizada que existe. Debido al hecho de que el material de las alas de la mariposa está impregnado de color, es la materia terrenal más espiritualizada … Y así como se puede seguir a la mariposa en la admiración de sus colores cambiantes, también se la puede seguir con la admiración de la alegria que revolotea por estos colores.

El Arte es riqueza interior

«… Cuando el niño se involucra en una actividad artística de este tipo nace en él siempre interiormente el sentimiento – y es este sentimiento lo que realmente cuenta – que a través de la actividad artística los hombres somos muy ricos. A través del uso del intelecto, uno se vuelve anímicamente pobre, uno llega al desierto interior. A través de la actividad artística, en lugar de eso, uno se enriquece internamente, y luego siente la necesidad de cambiar un poco de esta riqueza.»

Es posible hacer educación artística con los medios que se tengan

«Si el sentido musical faltara del todo, ciertos aspectos de la existencia del mundo permanecerían completamente inaccesibles para el hombre. Pero no se deberían trascurar tampoco las otras artes. El despertar del sentido para los estilos arquitectónicos, las formas plásticas, la línea y el dibujo, la armonía de los colores, nada de esto debería faltar en un programa educativo. Dado que estos elementos deben tratarse con simplicidad bajo ciertas condiciones, nunca se podrá dar la excusa de que las condiciones de una clase no permiten trabajar del todo en esta dirección. Con los medios más simples podemos hacer tantas cosas, si hay la voluntad correcta de trabajar en este sentido por parte del propio educador: Alegría de vivir, amor por la existencia, fuerza para trabajar, todo esto proporciona para toda la existencia el cuidado del sentido de la belleza y el sentido de lo que es el arte.»

El Arte como fortaleza interior en el mundo urbano

«Cuanto más desarrollada sea la comprensión de que una persona en desarrollo es capaz, cuando se encuentra frente a una pintura o a una estatua, tanto más seguro será su movimiento en la vida de la gran ciudad, la cual hoy no se puede casi evitar. El ritmo palpitante que domina el presente civilizado no podrá entonces destruir la persona».

El Arte, un modo de pensar distinto al puramente racional

«… el artista no puede llevar directamente a expresión artística el mundo del pensamiento, como se hace en la ordinaria vida terrena, perche de ese modo no produciría poesía alguna, sino, a lo sumo, algo didático, que no podrá nunca ser arte en el verdadero sentido de la palabra…».

SERVICIOS ASOCIADOS

Maria Folch. Artista, educadora artística licenciada en Bellas Artes y asesora educativa formada en Crianza Natural y Pedagogía Waldorf. Ha vivido dos años y medio en NY y vive desde hace varios años en Reggio Emilia, Italia.

Charlas y talleres para grupos y consultas particulares para padres y maestros sobre pedagogía Waldorf, crecimiento personal durante la crianza o cómo integrar el arte en el currículum pedagógico de una escuela.

www.mariafolch.com.

Contacto: maria@mariafolch.com



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