Reciclaje de velas casero

Reciclaje de velas casero

Hacía tiempo que buscaba el modo de sustituir o disminuir el uso de velas realizadas con elementos contaminantes como la parafina, un derivado del petróleo al que además se le añaden además aromas químicos.

Lo realmente ideal para la salud y el planeta son las velas realizadas con cera de abeja, u otros materiales naturales vegetales no contaminantes.

Aunque el coste es mucho mayor, la duración de las velas es más larga, y por supuesto mejor para el medio ambiente y nuestra salud. Os dejo un artículo donde se explica bien la diferencia entre los dos tipos de velas.

Como alternativa a la cera de abejas, existen también las velas de soja o palma. Es necesario tener en cuenta la procedencia de los cultivos de soja y palma, que en muchos lugares del mundo son intensivos y perjudican las comunidades de residencia. Por ello en muchos casos, las velas de cera de abejas local es una de las opciones más sostenibles y sanas.

Como en cualquier cambio de hábitos que implican el desarrollo de una mayor consciencia ecológica, es importante también tener en cuenta las transiciones.

El primer paso por supuesto es intentar reducir o eliminar la compra de estas velas que son contaminantes. El segundo es reciclar y aprovechar mejor lo que ya tenemos. El tercero tal vez sería prescindir totalmente de ellas, sustituyéndolas por otras velas sostenibles o bien otros sistemas de iluminación.

En este post te cuento cómo pueden reciclarse restos de velas antiguas para formar velas nuevas de manera muy sencilla.

En una visita a una tienda donde se venden materiales religiosos, tuve la suerte de aprovechar una bolsa entera de velas de algunas iglesias de la ciudad, que he podido utilizar en este experimento.

Te lo cuento a continuación.

Reciclaje de velas paso a paso

  • Troceamos las velas recicladas, quitando la mecha interior. No importa si se rompen porque van a deshacerse igualmente. Yo he usado aquí velas de varios colores.
  • Podemos meterlas en botes de conserva de cristal que ya no usemos.
  • Después calentamos los trozos con el bote, al baño maría, en un cazo con agua, a fuego bajo, siempre vigilando que no se queme.
  • Mientras se calienta preparamos un envase donde vayamos a poner la nueva vela. Tenéis varias opciones:
  • Usar un molde de silicona viejo, que tendréis que agujerear para que pase la mecha.
  • Usar un envase de cristal reciclado
  • Colocamos una mecha encerada o sin encerar (yo compré estos materiales en la tienda religiosa), vigilando que se sitúe en el centro, ayudándonos de una pinza u otro material que la mantenga centrada.
  • Cuando la cera está totalmente líquida, quitamos con mucho cuidado el bote del fuego, protegiéndonos bien las manos, y ponemos la cera líquida dentro del recipiente.
  • Lo que viene después es verdaderamente sencillo: dejar secar la vela unas horas hasta que se solidifique. En el caso de la vela insertada en el cristal, ésta permanecerá dentro del mismo. En el caso del molde de silicona, podemos extraerla.
  • Podéis mezclar restos de velas de otros colores, y dejaros sorprender con la mezcla resultante. En una de las velas me quedaron algunos trocitos de mechas de las velas recicladas pero creo que estéticamente queda incluso bien. Hay que estar abiertos a los resultados que puedan llegar, en ocasiones pueden ser sorprendentes.

Creación de base de pasta de sal para velas

Algunas de las velas de las iglesias, las que estaban más enteras, las he reciclado tal cual, creando unas bases con pasta de sal a medida de las mismas.

La pasta de sal es una masa que se realiza con agua, harina y sal, de la que te he hablado en otras ocasiones.

Consejos adicionales

Estamos reciclando restos de velas químicas en este caso: recordad tener bien ventilada la habitación porque desprenden vapores tóxicos. Obviamente realizar una vela de estas caracteristicas de manera puntual no es un problema. Recordad que el reciclaje de lo existente es útil, pero es necesario caminar hacia alternativas de futuro, y en consecuencia lo ideal es prescindir de este tipo de cera cuando sea posible.

Podéis también reciclar restos de vela de cera de abeja natural, la filosofía sería la misma.

No dejéis las velas sin atender si salís de casa, o cerca de elementos inflamables.

Si tenéis que comprar velas nuevas, optad por velas de materiales naturales: también es posible encontrar en casa otras soluciones no contaminantes. Os lo cuento en otro post 😉

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SOBRE LA AUTORA

Maria Folch. Artista, educadora artística, terapeuta de flores de Bach y Reiki, asesora formada en Crianza Positiva y Pedagogía Waldorf. Vive y trabaja en Reggio Emilia, Italia. Realiza formaciones y asesoramientos a personas individuales, familias o escuelas en las que une recursos creativos en versión sostenible, y de crecimiento personal. Divulgadora a través de este blog www.ebeca.org



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