La imitación y el juego sin juguetes en el primer septenio

La imitación y el juego sin juguetes en el primer septenio

¿Os habéis preguntado qué tendrán las pinzas de tender? ¿Por qué los niños juegan con frecuencia con cosas que no son juguetes cuando son pequeños? ¿Por qué prefieren jugar con el llavero «de verdad» de sus padres que con el de «juguete»?

Los objetos que usamos los adultos tienen para los más pequeños una gran fascinación. Por un lado, porque están realizados con materiales distintos, como el metal, la tela, la madera, etc. En ocasiones pueden ser mucho más variados en cuanto a información sensorial. Pero lo que les lleva a desearlos no es sólo eso: están mucho más «vivos» por otros motivos.Y es que lo más importante de esos objetos es que los usan sus adultos de referencia. El «factor humano» es una de las razones principales por las que los niños se interesan por aquello que usan y hacen los adultos.

Acercándome al mundo de la educación infantil he podido comprobar la gran importancia que se da al rol del adulto durante estos primeros años.

La importancia de la imitación y del apego durante el primer septenio

Según la pedagogía Waldorf, por ejemplo, dos de las características principales de los niños de esta edad son el desarrollo de la voluntad y la capacidad de imitación.

Sin embargo, estas capacidades sólo pueden evolucionar bajo la presencia amorosa y atenta de sus adultos de referencia para poder desarrollarse de modo sano, tal como indica la teoría del apego de John Bowlby. Bajo mi punto de vista, estas dos visiones se complementan perfectamente.

Los niños tienen una gran necesidad de conocer el mundo y la materia que en él se encuentra, sea natural o creada por el hombre, pero sobretodo tiene una gran necesidad de estar en contacto con otros seres humanos para aprender de ellos. Por ello, nacen con una gran capacidad de imitación como ya vimos en el artículo sobre la empatía hace un tiempo. El amor y atención de sus cuidadores les ayudará a estar sanos física y psicológicamente, y les dará la confianza y la voluntad necesaria para explorar el mundo.

Cuando los niños observan a sus cuidadores realizar sus tareas en el hogar, éstos enseguida sienten curiosidad por aquello que les mantiene ocupados, y desean participar. Se trata de una curiosidad no sólo sana, sino que responde a una necesidad de aprendizaje esencial.

De este modo, todos los objetos que forman parte del espacio en el que viven y se mueven, y que forman parte de las actividades cotidianas de los adultos, serán susceptibles de despertar el interés en los más pequeños. He aquí el motivo por el cual los niños están programados para desear usar los objetos que habitualmente se encuentran en su entorno cultural.

¿Tiene sentido que los niños tengan juguetes?

Por supuesto que sí, el juguete es algo que el ser humano ha creado y utilizado desde hace siglos. Sin embargo, el niño no necesitan una gran cantidad de juguetes, porque muchas necesidades de juego pueden cubrirse con otros objetos de su entorno por los que, por otro lado tendrá un interés natural. De hecho, hoy en día los niños están más rodeados que nunca antes en la Historia de objetos, y por ello, muchos de ellos pueden hacer las veces de juguetes.

Sin embargo, algunos juguetes de calidad pueden utilizarse siempre que tengan un sentido dentro de la etapa evolutiva en la que se encuentra el niño. A veces no es posible ofrecer un objeto del mundo adulto al niño para que juegue: por motivos de seguridad, por ejemplo. Otras veces, hay algunos juguetes que se usan exclusivamente para jugar, como una pelota, y no pueden ser sustituidos por un objeto de uso cotidiano.

Dentro de la infinita variedad de juguetes para usar en el primer septenio que existen en el mercado, podemos encontrar aquellos que no fueron creados para que los niños participen o imiten las acciones del mundo adulto, sino para estimular la fantasía del niño. En su juego con pequeños juguetes y otros materiales, puede construir minimundos, en los que podrán poseer una granja, crear una historia con personajes fantásticos fruto de su fantasía o procedentes de los cuentos, y muchas cosas más. En este caso, proporcionar elementos que permitan al niño proyectar lo que está sucediendo en su imaginación será esencial.

Es indispensable siempre valorar la posibilidad de sustituir algunos juguetes por materiales no estructurados o con otros materiales del mundo real. Por ejemplo, podemos preguntarnos si son necesarias las tazas de la cocinita de plástico o si podemos ofrecerle al niño unas de verdad de medida pequeña, a través de las cuales aprenderá que la porcelana es delicada, y aunque se rompa alguna, tendrá una experiencia más cercana a la del adulto.

También podemos ofrecer al niño espacios y materiales de juego, pero no siempre es necesario que sean juguetes estructurados. Es importante resaltar que la imaginación del niño a esa edad es tan potente que su juego tendrá lugar igualmente aunque no proporcionemos juguetes. Una caja de cartón podrá ser un coche, y una bufanda transformarse en un disfraz. Lo importante es que tenga suficientes experiencias con otros seres humanos y estímulos adecuados a su edad para que su juego se haya podido nutrir.

Ideas para jugar sin juguetes

Como hemos comentado, no se trata de que no deban tener juguetes, sino de que necesitan muchísimos menos, con frecuencia, de los que tienen.

Vamos a ver algunas ideas de objetos que no son juguetes pero que pueden cubrir las necesidades de juego de los niños.

Objetos domésticos

Materiales reciclados

Elementos naturales

Jugar sin juguetes

Materiales sencillos de limpieza o cocina

 

Jugar sin juguetes

 

El niño que participa en las actividades de los adultos puede observar la realización de un proceso, y aunque no lo realice de manera completa, será testigo de una parte de él y se irá acercando poco a poco a su comprensión. Ver y participar de estas actividades será algo que le ayudará a reforzar los vínculos con los adultos y a la vez formará parte de su proceso de aprendizaje acerca de cómo funciona el mundo.

Los más pequeños desean pertenecer a la vida y lugar en el que forman parte, imitando las acciones que ven a su alrededor. Tienen una gran voluntad de hacer cosas, por lo que es interesante, si lo desean, que participen en tareas domésticas sencillas, aunque lo hagan con menos habilidad o solamente por un ratito. Se mueve, como hemos visto, por la voluntad y el placer de hacer las cosas, y por imitación.

Las ventajas de jugar sin juguetes para el planeta

En otro post  ya estuvimos hablando de las ventajas de ofrecer a los niños materiales de juego multifuncionales, para el desarrollo de la creatividad, pero también para el planeta. No olvidemos que desmaterializar el juego de los niños es útil también para liberar nuestra Tierra de objetos innecesarios.

El niño menor de siete años está descubriendo el mundo que le rodea, y necesita tiempo suficiente para que ese descubrimiento tenga lugar. El mundo natural y cultural en el que vive está lleno de cosas sencillas y a la vez apasionantes con las que experimentar antes de que exista la necesidad real de introducir objetos nuevos. Vale la pena pensar dos veces si los juguetes que tenemos pensado comprarle son realmente necesarios para su desarrollo, sobretodo si están realizados con materiales contaminantes o los usará por un corto espacio de tiempo.

 

Jugar sin juguetes

Otros artículos relacionados

¿Quieres saber más sobre el juego del niño en el primer septenio?

¡Apúntate a las videoconferencias del 6 y 20 de junio!

 

Toda la información para apuntarte está aquí:
http://ebeca.org/charlas-online-junio-creatividad-infantil-0-7/

Además, hasta el 5 de junio puedes beneficiarte de la oferta exclusiva para los subscriptores de EBECA que se apunten a las videoconferencias de junio: un 25% de descuento en un asesoramiento online personalizado durante los próximos meses.

En total obtendrás: 3 horas de contenido educativo de las conferencias (más el tiempo abierto de preguntas), y una sesión personalizada de 1,5 horas. TODO por 85 euros* (40 por las conferencias, y 45 por el asesoramiento. *Precio por persona, para grupos escríbeme a maria@mariafolch.com.

Cada vez estoy realizando más consultas personalizadas presenciales y/o online uno a uno, o para grupos. Hay una gran necesidad de priorizar la información que recibimos como padres y maestros y llevarla a la vida real de modo creativo. En una consulta personalizada puedo ayudarte a dar ese paso. Si deseas conocer personas que han dejado el testimonio después de recibir una asesoría, puedes leer algunas en www.mariafolch.com/testimonios

Servicios asociados

Asesorías personalizadas para escuelas para integrar la ecología en el currículum de la escuela.

Consultas para familias que comienzan el proceso de expatriación con niños, sea en Nueva York, Barcelona, Reggio Emilia u otras ciudades de España o Italia.

Talleres de teóricos-prácticos para asociaciones dedicadas a la ecología y a la educación para mejorar la experiencia colaborativa, a través de recursos artísticos, comunicativos y de crecimiento personal.

Maria Folch

Artista, educadora artística y asesora educativa formada en Attachment Parenting y pedagogía Waldorf. Terapeuta de Flores de Bach y Reiki. Ha vivido dos años y  medio en NY y actualmente vive en Reggio Emilia, Italia, y combina su trabajo en la ciudad con talleres en Barcelona y otras ciudades del territorio español.

 



Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Shares

¡Gracias por pasar por Ebeca! Deja tus datos si no te quieres perder ningún artículo. Estarás al día de todos los nuevos posts, cursos presenciales, ofertas especiales y otras noticias de tu interés. Prometo enviar pocas comunicaciones y no enviar spam.

* requerido
Consentimiento

You have Successfully Subscribed!